La herencia familiar de la Señora Chela – Dueña de la Panadería Chignahua-Pan”.

“La herencia familiar de la Señora Chela – Dueña de la Panadería Chignahua-Pan”.

Este no es solo un reportaje sobre pan de muertos; es un relato tejido con harina, fuego y memoria. Es el testimonio de generaciones de mujeres que, con sus manos, mantienen viva una herencia familiar en Chignahuapan, en el corazón de la Sierra Norte de Puebla.

En este pueblo, el amanecer tiene aroma a pan recién horneado. Ese aroma guía a los vecinos hacia la Panadería Chignahua-Pan, conocida por los más íntimos como “la panadería de la Señora Chela”. La historia comienza en 1962, cuando Don Pánfilo Vázquez Mora fundó la Panadería El Portal. Durante casi treinta años, su oficio y su saber fueron transmitidos a sus hijas, entre ellas Cloria Vázquez Pérez, pieza esencial del negocio y guardiana silenciosa de la tradición.

Hoy, la Señora Chela (Ilsa Vázquez Pérez) perpetúa ese legado con una pasión inquebrantable. Junto a sus hijas y su equipo, amasa al amanecer, vigila el horno y recibe con sonrisas a los clientes habituales que llegan desde temprano. Chela y su equipo de trabajadores panaderos preparan la masa, encienden el horno y dan forma a las piezas que han acompañado a generaciones enteras, panes que no solo alimentan el cuerpo, sino también la memoria colectiva.

Esa misma pasión Chela la transmitió a sus hijas, perpetuando así el legado de Don Pánfilo. Hoy son varias generaciones de mujeres de la familia las que mantienen vivo este oficio, demostrando que la tradición también se hereda desde la fortaleza, la constancia y el amor por el trabajo bien hecho.

Chignahua-Pan no es solo un lugar para comprar pan; es tocar un pedacito de historia familiar que ha sobrevivido durante décadas gracias al legado de Don Pánfilo y al esfuerzo cotidiano de quienes continúan encendiendo el horno cada mañana.

Agradezco profundamente a la Señora Chela por haberme abierto las puertas de su panadería y a sus empleados panaderos por haber aceptado ser fotografiados con tanta naturalidad y calidez, permitiéndome documentar un oficio que respira tradición, identidad y comunidad.

Foto-reportaje de Ediluz Avenel

Ediluz Photographe, Vannes, Morbihan, Bretagne, fête des morts, chignahuapan, Mexique

Photographe professionnelle

Ediluz Avenel

Depuis la Bretagne, où je vis et crée depuis des années à Vannes (Morbihan), je vous emmène aujourd’hui au cœur de mes racines mexicaines : Chignahuapan, Puebla.

Je suis Ediluz photographe professionnelle depuis 17 ans, d’origine franco-mexicaine.

Mon univers explore la rencontre entre l’éphémère et l’intemporel : patrimoine vivant, nature sauvage, féminité profonde… Souvent dans des lieux abandonnés, forêts enchantées ou ruines chargées de mémoire. Mes portraits subliment la femme ses mystères, sa force, ses fragilités capturés en lumière naturelle, sans artifices ni IA, dans une approche pure et poétique. Mes séries Vestiges et Vénus jouent sur le contraste entre la vulnérabilité humaine et la permanence des lieux, comme un tableau vivant peint par la lumière.

Et c’est précisément cette quête de l’âme des choses qui m’a ramenée, à travers les jours de Día de Muertos, dans mon ville natal. J’y ai réalisé plusieurs reportages sur la fête des morts au Mexique : des instants suspendus où la tradition unit les vivants aux défunts, où les autels s’illuminent de fleure de cempasúchil et pan de muerto, et où la mémoire respire dans chaque détail.

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